{"id":3661,"date":"2020-05-08T12:35:53","date_gmt":"2020-05-08T15:35:53","guid":{"rendered":"https:\/\/lavits.org\/?p=3661"},"modified":"2022-03-03T19:00:26","modified_gmt":"2022-03-03T22:00:26","slug":"lavits_covid19_5-los-intelectuales-y-los-lugares-comunes-ante-el-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavits.org\/es\/lavits_covid19_5-los-intelectuales-y-los-lugares-comunes-ante-el-coronavirus\/","title":{"rendered":"Lavits_Covid19_#5: los intelectuales y los lugares comunes ante el coronavirus"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un debate con Giorgio Agamben, Slavoj Zizek, Byung Chul-Han, Markus Gabriel y Yuval Harari*<\/strong><\/p>\n<p><em>Por Pablo Rodr\u00edguez**<\/em><\/p>\n<p>El sentido com\u00fan suele ser blanco de ataque de la filosof\u00eda y de las ciencias. Tambi\u00e9n de los intelectuales, en su supuesta tarea de \u201cesclarecer\u201d lo que aparece oscuro o inentendible. Ese sentido com\u00fan nos indica que estamos atravesando una de esas pestes hist\u00f3ricas que mata a la gente como moscas. Los Estados entraron en p\u00e1nico y dictaron medidas de aislamiento tales que el planeta entero, con peque\u00f1as diferencias, entr\u00f3 en una cuarentena general de la cual no se sabe bien c\u00f3mo salir por miedo a la debacle. Acompa\u00f1a a la pandemia una epidemia de opiniones de intelectuales. Hay varias notas que rese\u00f1an sus posiciones, tambi\u00e9n un libro digital que gener\u00f3 pol\u00e9mica. Para no repetir, nos referiremos s\u00f3lo a algunas de esas intervenciones.<\/p>\n<p>A fines de febrero, Giorgio Agamben y Slavoj Zizek salieron a tirar la primera piedra. Agamben, como se sabe, empez\u00f3 acusando al gobierno italiano de \u201cinventar una epidemia\u201d para instalar un estado de excepci\u00f3n, figura clave que analiza en su obra, y durante marzo, ante las cr\u00edticas, se despach\u00f3 con otros textos que desaf\u00edan al sentido com\u00fan: en uno ataca la disposici\u00f3n de mantener distancia entre individuos para evitar el contagio porque as\u00ed \u201cnuestro pr\u00f3jimo ha sido abolido\u201d y en el otro se queja de que \u201clos muertos \u2014nuestros muertos\u2014 no tienen derecho a un funeral y no est\u00e1 claro qu\u00e9 pasa con los cad\u00e1veres de las personas que nos son queridas\u201d.<\/p>\n<p>Zizek, por su parte, sentenci\u00f3 que \u201cla epidemia del coronavirus es un ataque contra el sistema capitalista global\u201d, de manera que habr\u00e1 que \u201cpensar en una sociedad alternativa, m\u00e1s all\u00e1 del Estado naci\u00f3n, que se actualiza a s\u00ed misma en las formas de solidaridad y cooperaci\u00f3n global\u201d. Tal fue su entusiasmo que escribi\u00f3 en menos de un mes un libro cuyos primeros ejemplares pod\u00edan descargarse libremente (ahora hay que pagar, as\u00ed es el capitalismo, pero Zizek aclara que las ganancias ir\u00e1n a M\u00e9dicos sin Fronteras). Hicieron fila para desacreditarlo desde fil\u00f3sofos de gran trayectoria como Alain Badiou hasta best sellers de la \u00faltima d\u00e9cada como Byung Chul-Han. Si se aplana la famosa curva de infectados, con suerte podremos ver la segunda parte de Pan(dem)ic, un t\u00edtulo ciertamente logrado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el espa\u00f1ol Antonio Di\u00e9guez Lucena, ambos sintieron la necesidad de redactar \u201ca toda prisa para que se vea que la ocasi\u00f3n no les ha pasado desapercibida\u201d, aunque la tarea de la filosof\u00eda sea para \u00e9l, de acuerdo a la tan citada imagen de Hegel, como el b\u00faho de Minerva, que vuela al anochecer, cuando todo ya ha pasado. Quiz\u00e1s convenga decir, con Michel Foucault, que la filosof\u00eda deber\u00eda ser m\u00e1s parecida a una \u201contolog\u00eda del presente\u201d, y que el apuro es preferible a la espera. El problema es si se logra decir algo que est\u00e9 a la altura del acontecimiento que estamos viviendo.<\/p>\n<p>As\u00ed fue que lleg\u00f3 una segunda etapa de reacciones a cargo de best sellers mundiales, como Han, Markus Gabriel y Yuval Harari, con otros tantos discursos urbi et orbi. Gabriel habla de crear una \u201cnueva Ilustraci\u00f3n\u201d, algo tan quim\u00e9rico como la revoluci\u00f3n de Zizek. Y para combatir el sentido com\u00fan, nada mejor que un lugar com\u00fan bajo la forma de pregunta ret\u00f3rica: \u201c\u00bfEs el coronavirus una respuesta inmune del planeta a la insolencia del ser humano, que destruye infinitos seres vivos por codicia?\u201d.<\/p>\n<p>Byung Chul-Han plantea que los orientales, basados en el uso intensivo del big data y en el colectivismo que predomina como forma social central de esa regi\u00f3n del mundo, atacaron de manera quir\u00fargica a los focos de contagio gracias a un control social f\u00e9rreo e indiscutido. Los europeos, en cambio, individualistas como son, jam\u00e1s podr\u00edan aceptar esa vigilancia total del Estado a trav\u00e9s de los datos, los algoritmos y las plataformas, y por lo tanto est\u00e1n condenados a emplear una tecnolog\u00eda tan antigua y generalista como la cuarentena. Gabriel y Harari tambi\u00e9n se escandalizan ante el encierro masivo.<\/p>\n<p>Si Agamben y Zizek se alejan demasiado del sentido com\u00fan, Han, como Gabriel, se acerca demasiado al lugar com\u00fan, en este caso el del \u201corientalismo\u201d, analizado hace muchos a\u00f1os por el gran intelectual palestino Edward Said. Se trata de forjar una imagen t\u00edpica de Oriente para consumo de los occidentales; el propio Han es un coreano viviendo en Alemania. Olvida que existi\u00f3 un caso Snowden, otro caso llamado Cambridge Analytica, que hubo esc\u00e1ndalos pol\u00edticos y judiciales de todo tipo, que Mark Zuckerberg compareci\u00f3 ante el Senado norteamericano y fue multado, o que Trump y Bolsonaro deben sus triunfos electorales, en parte, a las campa\u00f1as de fake news basadas en big data. O sea: nosotros, \u201clos occidentales\u201d, los individualistas, somos tan vigilados como \u201clos orientales\u201d, y pataleamos pero en el fondo lo sabemos, y no nos importa, o incluso lo deseamos, entre otras cosas, porque gracias a todos esos sistemas que nos vigilan podemos soportar la cuarentena quienes tenemos una casa y medios econ\u00f3micos para ello. Y ni hablar si nos ofrecen la panacea de la corono-cura a cambio de que nos dejemos perseguir hasta en el ba\u00f1o. La vigilancia a trav\u00e9s de los datos no tiene que ver con rasgos culturales, sino con una tendencia mundial que no esper\u00f3 a la pandemia para existir.<\/p>\n<p>Harari explot\u00f3 el lugar com\u00fan del progreso cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico. La cuarentena como m\u00e9todo, argumenta, es una r\u00e9mora de otros tiempos. \u201cNo servir\u00e1 volver a la Edad Media para protegerse de los virus a trav\u00e9s del aislamiento. Para que esa medida sea efectiva habr\u00eda que volver a la Edad de Piedra\u201d. Pero lo cierto es que ante esta pandemia estamos un poco como en la Edad Media, la conquista de Am\u00e9rica o el siglo de Pericles. El coronavirus es extremadamente contagioso, no hay tratamiento efectivo ni vacuna, no hay sistema de salud que logre atender a los infectados y la \u00fanica manera de limitar la circulaci\u00f3n del virus, hoy como ayer, cuando no sab\u00edan qu\u00e9 era un virus, es limitar la circulaci\u00f3n de los humanos que lo portan. En todo caso, el progreso consistir\u00eda en asumir que controlar el espacio es generar tiempo, el que hace falta para que se produzca el otro progreso materializado en tratamientos o vacunas.<\/p>\n<p>De hecho, quiz\u00e1s esta pandemia sea peor que las anteriores, porque hoy se trata de miles de millones de personas con muchos medios para circular, y otros tantos medios para enterarse del avance de la pandemia minuto a minuto y para propagar todo tipo de mensajes al respecto. Esta \u201ccolosal infraestructura digital\u201d, seg\u00fan plantea Dar\u00edo Sandrone en una columna del diario cordob\u00e9s Hoy D\u00eda, contrasta con la \u201craqu\u00edtica infraestructura tecnol\u00f3gica\u201d de los sistemas sanitarios. En esa asimetr\u00eda estamos, tambi\u00e9n, mucho m\u00e1s \u201catrasados\u201d de lo que imaginamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Inmunolog\u00eda pol\u00edtica<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, en lugar de tratar de que cualquier reflexi\u00f3n al vuelo le calce justo al acontecimiento de esta pandemia, convendr\u00eda enfocarse en esas zonas del pensamiento contempor\u00e1neo que problematizan la relaci\u00f3n entre biolog\u00eda, medicina y pol\u00edtica, que en definitiva es uno de los asuntos que est\u00e1 en juego en esta pandemia. As\u00ed lo interpret\u00f3 Paul Preciado, que procedi\u00f3 a explicar el funcionamiento de la biopol\u00edtica, concepto que acu\u00f1\u00f3 (otra vez) Foucault hace casi medio siglo; y dentro de la biopol\u00edtica, lo que Esposito llama el \u201cparadigma inmunitario\u201d. La idea de inmunidad de los cuerpos biol\u00f3gicos, pol\u00edticos y legislativos est\u00e1 presente a lo largo de toda la historia, pero en el siglo XX logr\u00f3 especial relevancia por el surgimiento de la inmunolog\u00eda y por sus derivaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La inmunolog\u00eda estudia el sistema que permite a los cuerpos establecer una identidad biol\u00f3gica que permitir\u00e1 su relaci\u00f3n, a veces en la forma de combate y otras en la de reconocimiento y eventual cooperaci\u00f3n, con su medio ambiente y en especial con lo que entra en los cuerpos, los microbios, y entre ellos los virus y las bacterias. El paradigma inmunitario se\u00f1ala lo propio y lo ajeno, establece l\u00edmites, determina umbrales de acci\u00f3n y separa lo que debe rescatarse de lo que debe eliminarse. Esto vale para los esfuerzos por conocer c\u00f3mo funciona el Covid-19 para combatirlo y tambi\u00e9n para entender por qu\u00e9 Donald Trump lo llama \u201cvirus chino\u201d. El mundo entero est\u00e1 hoy dominado por medidas inmunitarias en todos los niveles: el aislamiento material de los cuerpos, los cierres de fronteras, los brotes racistas y nacionalistas, las atribuciones de los Estados para tomar medidas que en otro momento hubieran sido rechazadas de plano o las apelaciones a un \u201cenemigo\u201d a derrotar.<\/p>\n<p>Sin embargo, es justamente aqu\u00ed donde conviene una vez m\u00e1s apelar al sentido com\u00fan. El famoso \u201cenemigo silencioso e invisible a combatir\u201d es una figura metaf\u00f3rica que justifica matanzas y genocidios gracias a la equivalencia entre un grupo de seres humanos y una colonia de bacterias o una concentraci\u00f3n viral, logrando una cohesi\u00f3n alrededor de un Estado que pasaba a ser as\u00ed un sistema inmunitario \u201cpol\u00edtico\u201d. Por lo tanto, que hoy se apele a esta imagen eriza la piel, pero convendr\u00eda recordar que el deslizamiento metaf\u00f3rico est\u00e1 ausente.<\/p>\n<p>El Covid-19 es sindicado como enemigo justamente porque infecta, corroe el interior de los cuerpos, obliga a marcar l\u00edmites entre ellos y, fundamentalmente, porque mata, aunque no lo sepa. No es \u201ccomo\u201d un virus; es un virus. La ret\u00f3rica belicista de los gobiernos en la actual pandemia no busca justificar el asesinato de seres humanos en nombre de la raza, la naci\u00f3n, la ideolog\u00eda, el combate al terrorismo o al narcotr\u00e1fico, sino tan s\u00f3lo legitimar la prohibici\u00f3n de circulaci\u00f3n de los cuerpos para apagar la circulaci\u00f3n del virus. Puede ser exagerado, puede ser preocupante ver en la calle a las fuerzas de seguridad con un poder que asusta, puede ser ominoso vivir con la sensaci\u00f3n de una guerra que no podemos identificar, pero no hay targets humanos.<\/p>\n<p>Sin embargo, como dice Mar\u00eda Galindo, del colectivo feminista boliviano \u201cMujeres creando\u201d, si estas armas, materiales y simb\u00f3licas, est\u00e1n en manos de quienes gobiernan su pa\u00eds, resulta muy poco cre\u00edble la apelaci\u00f3n al bien com\u00fan. En Chile el gobierno de Pi\u00f1era encuentra un goce especial en decretar un estado de excepci\u00f3n \u201cbajo control militar\u201d cuando sus fuerzas de seguridad reprimen brutalmente una rebeli\u00f3n que desde octubre no quiere apagarse. Lo mismo ocurre en Colombia. No quisi\u00e9ramos que a alguien como Bolsonaro se le d\u00e9 por decretar toques de queda y estados de sitio, y pedimos que L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico deje de confiar en las estampitas.<\/p>\n<p>Tampoco hace falta abundar demasiado en qu\u00e9 pasa en nuestro pa\u00eds con la acci\u00f3n represiva, ni tampoco lo que significan las calles vac\u00edas para la poblaci\u00f3n empobrecida de Am\u00e9rica Latina, ni el modo en que aumentan los femicidios por efecto del encierro. Esto quiere decir que para nuestra regi\u00f3n, y para otras, la pandemia biol\u00f3gica puede ser una buena oportunidad para diseminar part\u00edculas asesinas de tipo humano, as\u00ed como el hambre. Pero los gobiernos relativamente sensatos que quedan al menos pueden modular sus acciones en funci\u00f3n de lo que va pasando. Acerca del Covid-19, sin medidas de prevenci\u00f3n del contagio, nada puede hacer por el momento.<\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2><strong>Bajando del pedestal<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En definitiva, el desaf\u00edo pasa por mantener la funci\u00f3n cr\u00edtica del pensamiento, sostener la capacidad de la filosof\u00eda para volar un poco antes de que caiga el sol, sin caer en la insensatez de encontrar \u201cla\u201d explicaci\u00f3n en una serie de lugares comunes, ya sea los que existen hace tiempo o los que cada intelectual se ha forjado al construir una obra, ni tampoco pegarse al sentido com\u00fan. Caen de maduro entonces las preguntas: \u00bfdesde qu\u00e9 lugar se puede hablar cuando se producen eventos de este tipo? \u00bfQu\u00e9 se puede decir cuando la magnitud de lo que pasa requiere que, por un momento, tratemos de dejar de explicarlo todo? \u00bfCu\u00e1l es la posici\u00f3n de saber que garantiza un discurso \u201cesclarecedor\u201d? \u00bfHay algo que \u201cesclarecer\u201d?<\/p>\n<p>En una entrevista de hace 40 a\u00f1os, Foucault (\u00bfotra vez?) diferenci\u00f3 al \u201cintelectual general\u201d del \u201cintelectual espec\u00edfico\u201d. El primero act\u00faa como un legislador, se cree la voz de la humanidad y se arroga \u201cel derecho de hablar en tanto que maestro de la verdad y de la justicia\u201d. En cambio, la autoridad del intelectual espec\u00edfico emana de su posici\u00f3n de trabajo \u201cen sectores espec\u00edficos\u201d, encontrando \u201cproblemas que eran determinados, \u2018no universales\u2019\u201d. Se refiere a quienes intervienen en las luchas en lugares concretos (hospitales, universidades, f\u00e1bricas), en lugar de hablar desde la posici\u00f3n del escritor o del jurista. Sin embargo, el ejemplo que da es el de Robert Oppenheimer, el f\u00edsico que lider\u00f3 el Proyecto Manhattan, el m\u00e1ximo responsable cient\u00edfico de Hiroshima y Nagasaki. Luego de la guerra, Oppenheimer trat\u00f3 de erigirse en la voz central para detener la carrera nuclear entre su pa\u00eds y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Termin\u00f3 acusado de comunista y la carrera, como sabemos, continu\u00f3 sin obst\u00e1culos. Einstein se hab\u00eda arriesgado m\u00e1s porque plante\u00f3 lo mismo mientras constru\u00edan la bomba, a pesar de que una carta suya al presidente hab\u00eda detonado el proyecto que termin\u00f3 dirigiendo su colega.<\/p>\n<p>La analog\u00eda podr\u00eda ser v\u00e1lida porque el Covid-19 se parece cada vez m\u00e1s a la radiaci\u00f3n nuclear y con el tiempo Wuhan podr\u00eda ser considerado nuestro Chernobyl. Pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser v\u00e1lida porque, efectivamente, nos la pasamos escuchando a las expertas y los expertos en virolog\u00eda, epidemiolog\u00eda, infectolog\u00eda e \u201cintensivistas\u201d. Tratamos de entender qu\u00e9 es una cobertura de prote\u00ednas, qu\u00e9 son los receptores celulares, cu\u00e1les son los tiempos de permanencia en distintas superficies de este misterioso abrojo diminuto y cu\u00e1l es el mejor modelo estad\u00edstico de contagios.<\/p>\n<p>Foucault dec\u00eda en aquel entonces que los intelectuales generales estaban dejando su lugar a los espec\u00edficos. Se podr\u00eda advertir que eso ocurre s\u00f3lo en tiempos de urgencia, como \u00e9ste. O quiz\u00e1s se podr\u00eda afirmar, siguiendo al soci\u00f3logo y antrop\u00f3logo franc\u00e9s Bruno Latour, que esas expertas y expertos no ser\u00e1n en sentido estricto \u201cintelectuales espec\u00edficos\u201d, sino tan s\u00f3lo los voceros y representantes de esos bichos que est\u00e1n viviendo con nosotros, con los animales y con el planeta y que por alguna raz\u00f3n comenzaron una guerra imperialista (met\u00e1fora belicista rigurosamente controlada). Curiosamente, Latour, al igual que otras figuras que han trabajado extensamente sobre inmunolog\u00eda como Donna Haraway y Peter Sloterdijk, no han hecho grandes pronunciamientos en lo que va de esta pandemia; apenas una menci\u00f3n de Latour a la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica, m\u00e1s significativa que la pandemia a su entender.<\/p>\n<p>As\u00ed, no har\u00eda falta esperar a que termine esta pesadilla para que el b\u00faho comience a volar. Podemos mientras tanto ser peque\u00f1os colibr\u00edes que van picoteando explicaciones y aprendiendo un poco m\u00e1s de aquello que no sabemos, en lugar de asumir que lo sabemos todo desde mucho antes. Parafraseando al viejo best-seller Menos Prozac y m\u00e1s Plat\u00f3n, podr\u00edamos abogar por menos Agamben y m\u00e1s Latour.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><b>S\u00e9rie Lavits_Covid19<\/b><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A <strong>Lavits_Covid19: Pandemia, tecnologia e capitalismo de vigil\u00e2ncia<\/strong> \u00e9 um exerc\u00edcio de reflex\u00e3o sobre as respostas tecnol\u00f3gicas, sociais e pol\u00edticas que v\u00eam sendo dadas \u00e0 pandemia do novo coronav\u00edrus, com especial aten\u00e7\u00e3o aos processos de controle e vigil\u00e2ncia. Tais respostas levantam problemas que se furtam a sa\u00eddas simples. A s\u00e9rie nos convoca a reinventar ideias, corpos e conex\u00f5es em tempos de pandemia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>*El texto fue publicado originalmente por P\u00e1gina 12<\/strong><\/p>\n<p><em>**Pablo \u201cManolo\u201d Rodr\u00edguez es investigador adjunto del Conicet (Instituto Gino Germani, UBA); autor de Las palabras en las cosas. Saber, poder y subjetivaci\u00f3n entre algoritmos y biomol\u00e9culas (Cactus) y miembro de la Red Latinoamericana de Estudios sobre Vigilancia, Tecnolog\u00eda y Sociedad (Lavits). En 2016, fue uno de los organizadores del IV Simposio Internacional LAVITS, \u00ab\u00bfNuevos paradigmas de vigilancia? Miradas desde Am\u00e9rica Latina\u00bb, celebrado en Buenos Aires.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un debate con Giorgio Agamben, Slavoj Zizek, Byung Chul-Han, Markus Gabriel y Yuval Harari* Por Pablo Rodr\u00edguez** El sentido com\u00fan suele ser blanco de ataque de la filosof\u00eda y de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":3665,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"footnotes":""},"categories":[646,589],"tags":[],"tematica":[],"destaque":[],"class_list":["post-3661","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destaque-2-es","category-noticias-2"],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":6}},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3661"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3661\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5220,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3661\/revisions\/5220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3661"},{"taxonomy":"tematica","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tematica?post=3661"},{"taxonomy":"destaque","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavits.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/destaque?post=3661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}